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Bienestar

Los secretos del masaje tailandés tradicional

5 min de lectura

Los secretos del masaje tailandés tradicional

Una tradición ancestral

El masaje tailandés tradicional, o «Nuad Boran», es mucho más que una simple técnica corporal. Según la tradición, nació de las enseñanzas de Jivaka Kumar Bhaccha (Shivago Komarpaj), médico legendario y contemporáneo de Buda. Hunde sus raíces en influencias indias (el Ayurveda) y chinas, y se transmitió durante siglos en los templos budistas (Wats), donde se consideraba una práctica espiritual de «Metta» (bondad amorosa).

En 2019, la UNESCO inscribió el Nuad Thai en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Los principios fundamentales

El masaje tailandés se basa en una concepción tradicional del cuerpo recorrido por líneas de energía, llamadas «Sen». Parecidos a los Nadis del Ayurveda o a los meridianos de la tradición china, estos canales transportarían la fuerza vital. La tradición cuenta 72 000, pero la práctica se centra en las 10 líneas principales (Sen Sib). El terapeuta utiliza los pulgares, las palmas, los codos, las rodillas y los pies para aplicar presiones rítmicas y estiramientos a lo largo de estas líneas, con el fin, según esta tradición, de liberar bloqueos y favorecer la circulación de la energía.

Las cuatro posiciones del masaje

El masaje tailandés tradicional se practica en cuatro posiciones principales:

  • Tumbado boca arriba: para trabajar las piernas, los brazos y el torso
  • Tumbado de lado: para estirar las caderas y los hombros
  • Tumbado boca abajo: para masajear la espalda y las piernas
  • Sentado: para trabajar la parte alta de la espalda, la nuca y los hombros

Lo que el masaje tailandés puede aportarte

Cada persona lo vive a su manera, pero esto es lo que más se suele sentir después de una sesión:

  • Una sensación de flexibilidad: los estiramientos suaves dejan el cuerpo más libre y con más movilidad
  • Una relajación profunda: la alternancia de presiones y estiramientos invita a soltarse
  • Menos tensiones del día a día: la nuca, los hombros y la espalda se notan más ligeros
  • Una mente más tranquila: la sesión es una pausa de verdad, lejos del ritmo del día
  • Una sensación de armonía: un momento para volver a conectar con tu cuerpo

La filosofía del masaje tailandés

Más allá de la técnica, el masaje tailandés tradicional está profundamente arraigado en la filosofía budista. Los terapeutas tradicionales suelen empezar con un momento de recogimiento para concentrarse en la sesión que van a dar. Este enfoque convierte el masaje en una experiencia casi meditativa, tanto para quien lo da como para quien lo recibe.

La «Metta», la benevolencia

Un elemento esencial del auténtico masaje tailandés es la «Metta», la bondad amorosa. El terapeuta afronta cada sesión con atención y benevolencia, para crear un espacio tranquilo en el que puedas relajarte con total confianza.

¿Cómo es una sesión?

Una sesión de masaje tailandés tradicional suele durar entre 60 y 120 minutos. A diferencia de los masajes occidentales, te quedas vestido con ropa cómoda. En el salón se realiza sobre una camilla de masaje, y el terapeuta utiliza el peso de su cuerpo para hacer las presiones y los estiramientos.

Consejos para tu primera sesión

  • Lleva ropa holgada y cómoda
  • Evita hacer una comida pesada antes de la sesión
  • Indica al terapeuta tus zonas sensibles o doloridas
  • Respira hondo y déjate llevar
  • Bebe agua después de la sesión

Contraindicaciones y precauciones

El masaje tailandés incluye presiones y estiramientos intensos, así que no es adecuado en todas las situaciones. Consulta a tu médico antes de reservar, o evita el masaje, en caso de:

  • Problemas agudos: fiebre, inflamación o lesión reciente (fractura, rotura muscular)
  • Problemas circulatorios: flebitis, trombosis o varices importantes
  • Situaciones particulares: osteoporosis, problemas cardíacos no estabilizados
  • Embarazo: algunas posiciones y presiones no están recomendadas; háblalo con tu médico y avísanos al reservar

Una experiencia que merece la pena vivir

El masaje tailandés tradicional es mucho más que un simple masaje: es un momento de bienestar que sienta bien al cuerpo y a la mente. Tanto si buscas soltar las tensiones del día a día, tomarte un respiro o simplemente regalarte un paréntesis de relajación, el masaje tailandés es una bonita experiencia por descubrir.

Fuentes